Viernes 26 de Mayo del 2017 - 13:56

Diseños, obstáculos y oportunidades en la investigación en educación física

A partir del análisis de más de 230 trabajos finales de Licenciatura en Educación Física de la UNRC (desde el 2003 al 2010), el profesor Marcelo Ducart observa “el importante papel de cristalización que ejercen las tradiciones académicas y culturas de trabajo. Plantea el siguiente interrogante: ¿Qué efectos producen en docentes y estudiantes las formas discursivas de los saberes académicos? En sintonía con los presupuestos de la Modernidad, los modelos teóricos dominantes desde los cuales se piensa la disciplina están marcados fuertemente por perspectivas racionalistas.

“Expandir los límites. Ensanchar las fronteras hasta unirnos y sostenernos a partir de lo que nos diferencia y de los que nos separa. Ése tal vez sea el desafío actual de la investigación en Educación Física y Ciencias del Deporte en el contexto de la Universidad Nacional de Río Cuarto”, sostiene el profesor Marcelo Ducart, docente del Departamento de Educación Física de la Facultad de Ciencias Humanas de la UNRC.

Desde un ensayo de su autoría, el profesor Ducart intenta un “acercamiento poco común para el área, centrado especialmente en la hermenéutica filosófica, teniendo en cuenta el presupuesto de Gadamer sobre los efectos de un texto. En este sentido –según señala- toda obra escrita guarda relación con los lectores, tanto reales como ideales. Se busca así comprender la evolución histórica de la teorización disciplinar”.

Los destinatarios de las teorizaciones pertenecen a un espacio social singular; se acercan o no a los textos escritos, se relacionan a partir de sus preguntas, operan selecciones y proponen interpretaciones. En este sentido, el docente propone la siguiente interrogación: ¿Qué expresan las investigaciones actuales? ¿Qué efectos produjeron y actualizan en el colectivo de profesionales las formas discursivas de los saberes académicos que se producen y hacen circular?”.

Ducart destacó: “Quisiéramos hacer explícita la conjetura inicial que guía nuestra posición, a saber que: La mayoría de los conocimientos que producimos y damos legitimidad para su circulación en nuestra profesión parecen irrelevantes, no sólo para el colectivo de los profesionales que no alcanzamos a convertirlo en capital cultural de nuestra sociedad. Dicho esto, es decir, luego de introducir la negatividad de la crítica, damos paso a la utopía transformadora”.
Según el docente, pensar la investigación en Educación Física de este modo es dar inicio a un nuevo acontecimiento de intervención epistemológica en pos de una reconstrucción de los fundamentos. Es introducir un corte, una fisura, un atajo que genere nuevas alternativas en la comprensión de las formas (tradiciones) que adquiere la insatisfacción actual del campo y de los sentidos otorgados a la investigación en Educación Física.

El docente universitario indicó que en estos últimos cinco años se ha escrito más de Educación Física que en toda su historia fundacional. “Es notable el decidido impulso que han tomado las presentaciones en congresos, seminarios y la publicación de artículos en revistas especializadas, libros, etcétera. A pesar de ello, emerge la sensación de que todavía no alcanzamos a sentir como propias y orientadoras de nuestras prácticas la teoría que producimos. Dicho en otras palabras, tal vez hemos redireccionado nuestra capacidad para investigar temas o problemáticas en una zona de saberes poco relevantes y/o significativos para el colectivo de los profesionales del área. O quizás hayamos perdido el nexo de contacto entre la agenda universitaria y las demandas de la mayoría del colectivo de profesionales no vinculados a ésta”.

Una lectura de los modelos teóricos dominantes

A partir del análisis de más de 230 trabajos finales de Licenciatura en Educación Física de la UNRC (desde el 2003 al 2010), se observa, dijo Ducart, “el importante papel de cristalización que ejercen las tradiciones académicas y culturas de trabajo. Surge el siguiente interrogante: ¿Qué efectos producen en docentes y estudiantes las formas discursivas de los saberes académicos? En sintonía con los presupuestos de la Modernidad, los modelos teóricos dominantes desde los cuales se sigue pensando la disciplina están marcados fuertemente por perspectivas racionalistas. Este modelo para algunos pensadores, se le podría denominar de ‘revelación’, ya que se basa en la búsqueda de certeza y de los fundamentos objetivos. Es un modelo que sigue confiando en la posibilidad ordenadora de una racionalidad necesaria; operan como paradigmas de explicación universal y necesaria frente al conocimiento”.

Articulación entre teoría y práctica

Ducart comentó que se observa en las investigaciones citadas un consenso absoluto sobre la necesidad de cambio disciplinar. Es una especie de reacción a partir de la frustración o desmotivación por el desacople ante los relatos de la crisis generalizada (laboral, profesional, social, política, económica, etc.). Sin embargo, no se alcanza a comprender que la emergencia de nuevas prácticas y teorizaciones se corresponden más bien con un nuevo modo de entender y construir la realidad/conocimiento y no tan sólo la actitud de dejar entrar lo novedoso e innovar en cuanto tal”.

Señaló que, en la mayoría de las producciones teóricas, se identifica a la crisis con la ruptura entre teoría y práctica. “Seguramente –dijo- siguen operando criterios de demarcación científica, los cuales tienden a orientar y excluir de alguna manera otros planteos que se alejan de los parámetros comunes. Una particularidad de dichos trabajos de investigación es que su consulta es prácticamente nula por parte de estudiantes y/o docentes. Esto trae como consecuencia directa la elección espontánea de problemáticas de investigación y, sobre todo, el desconocimiento práctico sobre las líneas teóricas de investigación de colegas en la Universidad. Sabemos que en investigación nunca se parte de cero y que ‘una buena teoría es aquella que mantiene el diálogo con las prácticas’. En este sentido, conjeturamos que no se produjo la teoría que se necesitaba consumir y por ello no se consumió la teoría que se produjo. Separar el proceso de teorización de las prácticas sólo le pudo interesar a aquellos que intentaban mantener el dominio de los medios de producción intelectual y/o material, es decir, su poder de decisión política”.

Planteos epistemológicos

Ducart manifestó que era de esperar que en un ambiente favorecido por la quietud de la normatividad no prosperaran consideraciones críticas sobre los fundamentos históricos de la Educación Física, ni se problematizara sobre las formas de la comunicación discursiva de ésta. El recorte de conocimientos se hace bajo criterios instrumentales, técnicos y de adaptación a las miradas dominantes. Es notable cómo el proceso tiende a la naturalización de posiciones hegemónicas, preferentemente, del recorte de las explicaciones científicas no sólo del ámbito de la Biología sino también de la Pedagogía clásica.

Bajo este horizonte no aparecen, hasta hace muy poco, las consideraciones críticas sobre el papel que juega el lenguaje, tanto en lo oral como escrito, dentro de las problemáticas a investigar en Educación Física. “Entendemos –consideró el investigador- que el lenguaje no tiene que ver con lo pensado sino con lo que da que pensar, según la visión de Martín Heidegger. Dimensión trascendental del lenguaje, es decir, entendido como condición de posibilidad de la experiencia”.

Una posibilidad no apriorística ni necesaria sino radicalmente histórica, finita y contingente. Una posibilidad nunca completamente cognoscible sino como “acontecer del evento”. El lenguaje no es sólo la representación de las cosas o la comunicación entre las personas, sino también la aparición de las cosas que constituyen el mundo y la posibilidad misma de los hombres como seres-en-el-mundo. Por lo que el lenguaje no es sólo un sistema convencional de signos para la representación de la realidad o para la expresión de la subjetividad, ni siquiera constituye un instrumento para la comunicación, sino constituye el modo primario y original de experimentar el mundo.

El investigador resaltó que al entrar en el lenguaje y, sobre todo, en el lenguaje escrito, en el texto, los profesionales del campo son situados en lo que viene diciéndose, en la lectura de lo que ya se dijo. Sin embargo, cada texto leído, viene diciéndose cada vez de nuevo. Otra vez lo mismo pero de nuevo, en una repetición que es diferencia. Por lo que aprender a leer el lenguaje científico no es sólo adquirir la capacidad para entender, sino ser capaces de escuchar, en lo dicho, lo que da-qué-decir, lo que queda por decir. Por eso, la acción de leer desborda el texto y se encamina al porvenir del decir. El caso contrario se limita, en demasiadas ocasiones, a hacer hablar como está mandado, a decir lo que todo el mundo dice y piensa”.

Añadió que “prácticamente tampoco hay indicios de discursos anti-racionalistas o de posiciones más cercanas a otras estéticas lingüísticas, como la Nietzscheana. ¿En qué medida se permitieron planteos que vislumbraran otras tendencias fuera del racionalismo científico? No aparecen reflejadas tendencias anti-racionalistas muy fuertes en Brasil, como cita Ghiraldelli Jr (1992). Tampoco fecundaron la teorización de experiencias que son difíciles de racionalizar propias del campo sensible, de los afectos y/o del disfrute lúdico. Los recortes más políticos vinculados a la Educación Física crítica también encontraron mucha resistencia en su circulación”.

Diseños metodológicos

Según expresó el profesor Ducart, a pesar del intenso debate epistemológico sobre el uso de las metodologías en el ámbito científico, no hay registro de tales tensiones en el seno de los trabajos de investigación. En la mayoría se asume el uso de metodologías inductivas y/o interpretativas, sin reparar demasiado en ellas. Un uso técnico desprovisto de su crítica. Cada trabajo parece un universo aparte desde su presentación o introducción y el desarrollo de la problemática. En general, no se retoman trabajos de investigación, ya sea para profundizar o criticar algunos aspectos de sus problemáticas, ni para promover la verificación o falsación de sus resultados, ni para cuestionar las fuentes ni el origen o procedencia. Cuando los recortes bibliográficos se utilizan para dar apoyo a temáticas vinculadas con las ciencias humanas y sociales, están escritos originalmente en español o traducidos al español del portugués o inglés. En cambio, cuando se utilizan en textos vinculados o cercanos a las ciencias naturales, las citas suelen incluir los nombres de textos en inglés. Las editoriales, mayoritariamente son españolas, ya sea con sede en el país ibérico o con filiales locales. Lo que sugiere la continuidad del legado colonialista etnocéntrico de la lengua madre, a partir de cierto monopolio de las traducciones y publicaciones en este idioma”.

Obstáculos que se vuelven oportunidades

Subrayó el profesor Ducart: “Al llegar a este punto, estamos convencidos de que los variados obstáculos que emergen en el escenario de la producción teórica en Educación Física suponen también la génesis proactiva de nuevas oportunidades de acción. Nos falta, seguramente, introducir a los nuevos investigadores y del campo disciplinar en el permiso de la ruptura de lo dicho, la distancia y la transgresión de las reglas del decir, para que el lenguaje se rehaga desde la experiencia íntima”.

Sin embargo, se preguntó: “¿Cómo hacerlo en estos tiempos donde el desamparo y la fragmentación son moneda corriente? ¿Cómo ir en busca de los vestigios que den cuenta de los sentidos colectivos de nuestra orientación? ¿Cómo conocer en tiempos donde el silencio es producto de tanto ruido y confusión? ¿Cómo escuchar los reclamos, demandas y necesidades sociales para que se hagan eco en los pasillos, aulas y campos deportivos de nuestras universidades e institutos educativos? Se trata de jugarnos por una transformación colectiva que genere mejores condiciones para habitar el mundo a pesar de los inconvenientes”.

“Seguramente que los a priori históricos de nuestro campo disciplinar han establecido y determinado en gran medida las condiciones de posibilidad material de nuestras producciones teóricas, las leyes internas de la agenda de acumulación, distribución, coexistencia, emergencia y desaparición. Pero, al mismo tiempo que dan cuenta de los obstáculos epistemológicos, también nos pone en alerta sobre las infinitas posibilidades que se abren a partir de grietas y discontinuidades en la historicidad de la Educación Física. Los espesores complejos y la heterogeneidad de nuestros relatos de la crisis interna de la disciplina y del estado de situación de la investigación actual posibilitan la irrupción de la singularidad de nuevos acontecimientos y, por lo tanto, de nuevas miradas y discursos para acceder y construir realidades posibles. El acontecimiento de la emergencia de lo singular es la expresión de un proceso silencioso e irrepetible, como es la realidad antropológica del cachorro humano”.

“Postulamos, como equipo de investigación, –subrayó- un pensar que necesariamente cambie el escenario de certezas disciplinares, muchas de ellas construidas sobre patrones normativos defendidos dogmática o corporativamente, por otros donde el poder de legitimación provenga de la participación democrática, entre las cuales se debe incluir, necesariamente, la voz de los estudiantes y de la sociedad toda. Creemos que la emergencia de nuevas prácticas diferentes no nos debe crispar sino potenciar el desarrollo de mejores argumentaciones para legitimar la diversificación de los puntos de vista”.

Fuente: Argentina Investiga | Universidad Nacional de Río Cuarto – Facultad de Ciencias Humanas

 

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