Lunes 24 de Julio del 2017 - 23:33

Reptiles voladores en el Este sanjuanino

Investigadores descubrieron fósiles de pterosaurios en el sureste de San Juan, que podrían haber sido animales únicos en el Hemisferio Sur. En la campaña colectaron fósiles de más de 100 especímenes, entre ellos, tortugas.

Ricardo Martínez, del Instituto y Museo de Ciencias Naturales (IMCN) de la Universidad Nacional de San Juan, cuenta lo hallado junto a su equipo de investigación en una zona de Marayes, en Caucete -departamento situado al Este de la ciudad de San Juan-: “Llegamos a un área donde encontramos un yacimiento increíblemente lleno de fósiles de todo tipo y lo más llamativo fue encontrar restos de pterosaurios, es decir, aquellos antiguos reptiles voladores del período Triásico”.

En la campaña en Marayes -a unos 150 km de San Juan Capital- los investigadores colectaron 113 especímenes. Entre ellos, encontraron fósiles de sauropodomorfos, que eran aquellos animales de cuello muy largo, muy avanzados y tendientes al grado de saurópodos (animales cuadrúpedos de grandes dimensiones). “También dimos con dinosaurios basales, del tipo euroraptor, que había en Ischisgualasto (Valle de la Luna), aunque con diferencias; además hallamos fósiles de tortugas”, explica Martínez.

¿Primer registro en el Hemisferio Sur?

Lo que más llamó la atención de los investigadores fue encontrarse con los restos de pterosaurios. “Estos que descubrimos suponemos que son norianos, es decir, del período triásico superior. Salvo un noriano, descubierto en Brasil hace unos años, y que está en dudas si realmente es un pterosaurio. Éste que hallamos sería el primer registro de un pterosaurio triásico en todo el Hemisferio Sur”, remarca Martínez. Por las características fósiles, los paleontólogos suponen que debe haber sido un animal volador del tamaño de una paloma. Según el investigador, encontrar esta especie en San Juan no es habitual,ya que los pterosaurios triásicos son conocidos en la zona de Los Alpes, en Italia y Austria, y todos ellos se asocian a depósitos marinos, es decir, que deben haber vivido en costas marinas. En cambio, los restos hallados en Marayes son continentales. “Además, encontramos antecesores de cocodrilos, algunos muy pequeños y otros más grandes; también antecesores de mamíferos, completos, con cráneo”, añade el investigador.

Eslabón hallado

Los paleontólogos datan los fragmentos de rocas traídas de aquella localidad caucetera, es decir, calculan su edad absoluta y, a primera vista, suponen que esas rocas y fósiles datan de 215 a 220 millones de años atrás. Esto indica algo muy interesante atesorado en ese yacimiento de Marayes. Martínez lo grafica: “Tenemos la fauna de Ischigualasto, con su importancia por guardar restos de los dinosaurios más primitivos que se conocen. Además, está la fauna de la formación Los Colorados, en el extremo oriental de Ischigualasto, que es una noriana de 213 millones de años. Entonces, existe un bache en el conocimiento sobre qué sucedió entremedio de las dos. Hay unos mil metros de sedimento entre unas y otras rocas. Pensamos que esta fauna descubierta podría ubicarse entre las dos. Y si no fuera así, igual es importante porque es un yacimiento nuevo con especímenes similares a los de Los Colorados, pero la mayoría se trataría de animales nuevos. Esto es muy apasionante porque se trata de animales desconocidos”.

Fuente: Argentina Investiga| Universidad Nacional de San Juan – Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales