Lunes 25 de Septiembre del 2017 - 14:13

Inauguran museo con obsequios recibidos por presidente ecuatoriano Rafael Correa

La muestra que se exhibe corresponde a los regalos que recibió el presidente Rafael Correa durante una década de Gobierno. Algunos regalos fueron subastados y se recaudaron más de 690.000 dólares destinados a obras sociales.

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, inauguró este lunes el museo del Palacio Carondelet (sede de Gobierno) donde se exponen los regalos que recibió durante sus diez años de gestión.

Con una extensión de 400 metros y un total de 11 áreas, el museo exhibe más de 11.000 obsequios valorados en unos 2,5 millones de dólares.

El pañuelo de una de las Madres de Mayo, la reproducción del diario del Che Guevara, la banda presidencial o esculturas de artistas internacionales forman parte de la muestra.

Asimismo, hay regalos provenientes desde Catar (oeste de Asia) con incrustaciones de diamantes, oro y plata. El 60 por ciento de los obsequios son libros y discos compactos y ya se entregaron al Instituto de Altos Estudios Nacionales y a la Universidad de las Artes.

Algunos regalos fueron subastados y se recaudaron más de 690.000 dólares destinados a obras sociales.

El 15 de agosto de 2007, Correa ordenó que la casa de gobierno abriera sus puertas a la ciudadanía, una decisión inédita que ha permitido a ecuatorianos y extranjeros recorrer el Palacio de Carondelet a lo largo de casi una década.

Para Correa, “todo esto es acercar el poder al ciudadano, entender que el poder es un encargo que se recibe de la ciudadanía y que el presidente es un ciudadano más con una inmensa responsabilidad sobre sus hombros”.

Hasta este lunes, el recorrido en palacio se realizaba por los pasillos, donde los obsequios descansaban en urnas, pero ahora estas piezas se exhibirán en un museo de 400 metros cuadrados, distribuidos en 11 espacios de exposición, cuya inversión supera los dos millones de dólares.

De todos los presentes entregados al mandatario, 82% son nacionales y 17% internacionales, mientras que 35% corresponden a libros y publicaciones que se entregaron a dos fondos bibliográficos, el Instituto de Altos Estudios Nacionales y la Universidad de las Artes.

Entre los objetos destacados está la banda presidencial que usó Correa durante su mandato y que permanecerá en el museo de la Presidencia.

“La banda presidencial que he usado estos años, bordada a mano en hilo de oro, también se puede encontrar en la sala y puede ser usada por un nuevo gobernante si así lo quisiera”, anotó el presidente saliente.

Correa recordó además que el decreto 501 ordena que cualquier regalo a cualquier funcionario público del Gobierno central que sea mayor a un salario básico unificado (375 dólares) debe quedar como patrimonio de la nación ya que “todo lo recibido como representante de un pueblo pertenece a dicho pueblo”.

El mandatario sugirió que este decreto ascienda a ley para que “sea obligación” de los futuros presidentes dejar los presentes que reciben durante su administración como parte del museo presidencial.

La muestra está integrada también por llaves de ciudades, condecoraciones y piezas hechas con metales y piedras preciosas, como zafiros y diamantes.

“Hay regalos con alto valor simbólico y otros sin valor simbólico pero con valor económico, hemos subastado varios regalos con alto valor económico y destinado esos recursos a obras sociales”, recordó Correa.

El museo estará abierto de lunes a domingo y cualquier persona podrá acceder a él de forma gratuita, únicamente presentando su documento de identidad.

“Lo más fácil sería cerrar el palacio, no tener visitas del público, pero nosotros somos martianos (y) José Martí decía que el verdadero hombre no mira de qué lado se vive mejor sino de qué lado está el deber y nuestro deber es servir a nuestro pueblo”, dijo Correa durante el acto en el participaron autoridades, periodistas, pero también ciudadanos y estudiantes.

“Yo me podía llevar estos obsequios a mi casa, y hubiera resuelto la parte económica de mi vida no solo hasta el final de mi vida sino para futuras generaciones (…) pero eso hubiera sido un robo, no hubiera sido ético”, apuntó el mandatario.