Domingo 22 de Octubre del 2017 - 12:29

El Producto Bruto Interno per cápita y la condena de Rostow

Por Ernesto Mattos / Economista (UBA) | En economía política hay acuerdo con algunas definiciones económicas como el Producto Bruto Interno (PBI), el mismo engloba a la producción total de servicios y bienes –nuevos- de una nación durante un determinado periodo de tiempo, expresada en un monto o precio monetario. Si tomamos esta masa monetaria y la dividimos por la cantidad de personas obtendremos el PBI per capita.

En los años sesenta se publicaría un libro escrito por Walt Whitman Rostow o W. W. Rostow que llevaría el título -en marcado en la época que vivía el intelectual- The Stage of Economic Growth, a Non-Communist Manifesto, luego traducido como Las etapas del crecimiento económico.

Tomando a Croce y esas particularidades de la historia que le permitirán proponer y desarrollar las etapas que superan I) la sociedad tradicional: II) el periodo de las condiciones previas; III) El impulso inicial; IV) Despegue hacia la madurez; y V) El periodo de difusión en masa de bienes y servicios duraderos de consumo. Es relevante la teoría dinámica de la producción que amplía la teoría clásica, estática y congelada.

En el cuadro de las etapas del crecimiento económico de algunos países seleccionados publicado en The Economist aparece uno que llama la atención a Rostow, y que académicos ocultaron o no pusieron como variable de la época, ese país, era la Argentina que entre 1940 y 1959 había logrado, según la concepción de Walt Whitman, el impulso inicial, poético y trágico al mismo tiempo ¿Por qué? Porque Rostow seria apodado luego como unos de los primeros Halcones de la Casa Blanca y fue casualidad su planteamiento. Dicho apodo se lo había ganado en su carrera que hizo en las Administraciones de Kennedy y Johnson[2], tras proponer su denomina “Tesis de Rostow”, ya como asesor de seguridad nacional, se incrementaron las tropas estadounidenses de combate fueron enviadas a Vietman y el Norte fue bombardeado (1964). Diría años después que su papel en la guerra a Vietman fue como economista del desarrollo. ¿Habrá que preguntarles a varios economistas cuál es su papel en esta grieta?

Volviendo a la sociedad tradicional y la Argentina. Para Rostow la sociedad tradicional Hablando en términos generales, como consecuencia de la limitación de la productividad, estas sociedades tenían que dedicar una gran parte de sus recursos a la agricultura; y del sistema agrícola dimanaba una estructura jerárquica social, con un margen relativamente estrecho –aunque existente- para su movilidad vertical. Los nexos familiares y de clan desempeñan un papel importante en la organización social.

Una estructura jerárquica social dominada por el sistema agrícola: somos el campo ó con una cosecha nos salvamos todos. Siguiendo el capítulo II Aunque en las sociedades tradicionales existía con frecuencia –en una u otra forma- una autoridad política central, que superaba a la de provincias relativamente autosuficientes, el centro de gravedad del poder político se encontraba, en las provincias, en manos de los que poseían o controlaban la tierra. El terrateniente mantenía una influencia variable, imbuido de actitudes que trascendían la provincia y controlado por intereses que también la sobrepasaban.

Rostow tuvo claro que entre la sociedad tradicional y el impulso inicial había cambios inevitables que debían suceder pero que podían coexistir, dice: Aunque el periodo de transición –entre la sociedad tradicional y el impulso inicial- fue testigo de grandes cambios en la propia economía y en el equilibrio de los valores sociales, el rasgo decisivo fue por lo general de índole política. Desde un punto de vista político, la construcción de un Estado Nacional centralizado y efectivo –fundado en coaliciones influidas por un nuevo nacionalismo opuesto a los intereses tradicionales sobre tierras regionales, a la potencia colonial o ambos- constituyó un aspecto decisivo del periodo de las condiciones previas; y, casi universalmente, fue condición necesaria para el impulso inicial. El impulso inicial tiene que ver con una etapa en la que hay cambios revolucionarios en la productividad agrícola y se moderniza la sociedad La estructura económica básica y la estructura social y política de la sociedad se transforman –en una o dos décadas- de tal manera que, en lo sucesivo, puede sostenerse con regularidad, un ritmo fijo de crecimiento. Como buen economista del desarrollo comprendió que la guerra o golpe de 1955 trunco el impulso inicial que había logrado la Argentina entre 1945-1955. Entre el impulso y la otra etapa de alto consumo deberían pasar 40 o 60 años, cerca del año 2000 la Argentina se encontraba cercana a su crisis histórica del 2001 y posterior recuperación 2003-2015. Sí sumamos los elementos del pensamiento económico podemos repensar la argentina actual donde las políticas económicas se caracterizan en apoyar a la sociedad tradicional –derogación de los derechos de exportación agro y minería, libre movilidad de capitales, libertad de precios y compra de divisas-, lejos del Estado centralizado y efectivo así como de los brotes del crecimiento como condición normal, estamos parece cada vez retrocediendo hacia la sociedad tradicional. Los datos de PBI per cápita nos muestran la recuperación y mejora económica en comparación a la mayoría de los países de la Alianza del Pacifico.


*Por Ernesto Mattos. Economista (UBA). Docente e Investigador de FCE-UBA/CESO/C.C. de la Cooperación Floreal Gorini.

Columnista en @FMLaPatriada con @economiagrasa. Nota publicada por Radio Universidad Nacional de La Plata.