Domingo 22 de Octubre del 2017 - 12:26

Debate: Cuál es rol de las cooperativas de consumo en un contexto inflacionario

El Indec publicó el índice de precios al consumidor para el mes de agosto, que lo ubicó en un aumento del 1,4 por ciento a nivel nacional. La responsabilidad de los grandes supermercados y las alternativas de cambio.

El Instituto Nacional de Estadísticas y Censos presentó su nuevo informe técnico sobre el desarrollo del índice de precios al consumidor a nivel nacional, y reveló que hubo una inflación del 1,4 por ciento, con un acumulado anual del 15,4 por ciento, con la región del noroeste como la afectada por las subas, con un total del 15,7 por ciento en el 2017, en contraposición con la región del noreste, cuyos incrementos sumaron el 14,7 por ciento en lo que va del año.

Entre los rubros más afectados por la inflación estuvieron en primer lugar la salud, con un 2,5 por ciento, seguidos por servicios públicos, con un 2,2 por ciento y alimentos y bebidas, con un 2,1 por ciento de incremento, mientras que la única actividad en la que hubo un retroceso con respecto al mes anterior fue el de la indumentaria, con un 0,6 por ciento negativo, sector fuertemente afectado por la caída del consumo y el aumento de importaciones.

En este sentido, Eduardo Amorín, consejero de la Cooperativa de Consumo Consol, se refirió en torno a las ventajas que tienen estas formas de asociativismo para contrarrestar la suba de precios y las remarcaciones que generan los grandes supermercados: “Una cooperativa de consumo no es un intermediario, porque contiene directamente a los consumidores, en definitiva nosotros somos consumidores organizados. Por naturaleza, las cooperativas de consumo eliminan intermediarios, es nuestra razón de ser. Concretamente, los consumidores nos unimos porque queremos eliminar algún punto en la cadena de intermediación y así mejorar la competitividad. Hace dos años se generó una gran herramienta que es la Central de Compras que se genera desde la Federación Argentina de Cooperativas de Consumo, que permite que las cooperativas de consumo accedan directamente a productos de los productores cooperativos y pymes eliminando intermediarios que agregan valor al precio final”.

El año pasado, la Asociación de Empleados de Comercio de Rosario emitió un informe cómo los grandes supermercados aumentaron el precio de los productos en góndolas en cifras que oscilaron entre el 40 al 800 por ciento según el rubro, y con ello, el gran impacto que tienen estas prácticas en la inflación, dado que cinco grandes cadenas concentran el 70 por ciento de las ventas minoristas.

“Las cooperativas productoras naturalmente tienen que ir hacia un encuentro con las de consumo, para generar mejores cadenas de intercooperación y de comercialización, que nos permitan mejorar el precio del producto en góndola. Si bien está acción dentro del proceso inflacionario es tan solo una gota en el mar, es un camino de largo plazo que nos permitirá como economía alternativa, generar la escala necesaria. Si los grandes capitales se unen para obtener mejores ganancias, las cooperativas podemos hacerlo para consolidarnos sectorialmente dentro del mercado”, concluyó Amorín.


Fuente: Agencia ANSOL