Miercoles 15 de Agosto del 2018 - 15:49

Estudio ambiental y turístico de la Reserva Natural Las Piedras, Gualeguaychú, Entre Ríos

El trabajo forma parte de los resultados obtenidos en la fase inicial de un proyecto de investigación desarrollado por la Universidad del Salvador (USAL), la Universidad Autónoma de Entre Ríos (UADER) y la Universidad Federal de Santa María (UFSM, Brasil). Esta red tiene por objetivo consolidar un espacio de estudio e intercambio de experiencias relacionadas con la aplicación de instrumentos que permitan evaluar y medir la sostenibilidad sociocultural, ambiental y económica en sitios turístico-recreativos, especialmente emplazados en áreas naturales y rurales.

La Reserva Natural Las Piedras es la primera área natural protegida del Departamento Gualeguaychú, provincia de Entre Ríos. Una investigación llevada a cabo por dos universidades argentinas y una brasileña analizó la reserva desde la perspectiva ambiental y turístico-recreativa, y llegó a la conclusión que la Reserva es un área de importancia ecológica para la localidad, por su cantidad y diversidad de especies de flora y fauna autóctonas, y por la presencia de humedales, pastizales, selva en galería y monte xerófilo. Esto permite la realización de actividades de conservación, educación ambiental, ecoturismo e investigación. Sin embargo, resulta vital avanzar en un registro sistematizado y monitoreos anuales de las especies nativas, e implementar un plan de manejo con participación de la comunidad local.

El estudio de la Reserva Las Piedras, desarrollado por la Universidad del Salvador (USAL), la Universidad Autónoma de Entre Ríos (UADER) y la Universidad Federal de Santa María (UFSM, Brasil), mostró que la normativa existente, como así también la protección y monitoreo del sitio, favorece la conservación de diferentes ambientes naturales como el pastizal, el pajonal, la selva en galería y el monte xerófilo, además del desarrollo de una rica flora y fauna nativa. Se registraron más de doscientas especies de flora y más de cien especies de aves.

Al patrimonio natural actual se suman recursos históricos y arquitectónicos de la colonia agrícola, que funcionó allí hasta principios del siglo XX. Todo esto contribuyó a que la reserva sea un lugar propicio para llevar adelante programas de educación ambiental, actividades de ecoturismo y proyectos de investigación científica.

Sin embargo, este espacio no es ajeno a diversos riesgos y amenazas. Entre ellas se cuentan el efecto isla que sufre en función de los avances de la agricultura, la urbanización y la industrialización, así como la falta de apropiación por parte de la comunidad local del capital natural y cultural que representa el sitio.

Claudia Toselli, de la Universidad del Salvador y coordinadora del proyecto, explicó que “para evaluar la sostenibilidad de la Reserva Natural desde la perspectiva del turismo se aplicó un instrumento de medición, que tomó como base la metodología que difunde el Consejo Global de Turismo Sostenible, que son los Criterios Globales para destinos turísticos. Ese instrumento cuenta con indicadores que analizan desde la perspectiva turística, la eficacia de gestión del sitio, los beneficios socioeconómicos, el cuidado del patrimonio cultural y la protección del medio ambiente”.

A partir de la aplicación de este instrumento, el equipo de investigación llegó a varias conclusiones. En cuanto a la gestión y administración de la Reserva, los investigadores creen necesario avanzar en un relevamiento sistematizado del patrimonio natural y cultural, que permita la elaboración e implementación de un plan de manejo participativo. Asimismo, estiman preciso dotar al sitio de la infraestructura y los servicios suficientes para recibir visitantes, en particular a personas con capacidades diferentes.

Desde la perspectiva socioeconómica, marcan que se deben profundizar los beneficios que la Reserva puede brindar a la comunidad local, con oportunidades de empleo para intérpretes naturalistas, guías de observación de aves, coordinadores de viaje, conductores de transporte con que acceder al sitio, entre otros.

En tanto, desde la perspectiva ambiental y de la protección del patrimonio natural, es prioritario realizar un registro sistematizado y monitoreos anuales, con el objetivo de conocer y relevar la diversidad de la flora y fauna presentes. Además, se debe trabajar anticipadamente en la minimización de ciertos impactos negativos que se producen como consecuencia de las actividades turísticas y recreativas que se desarrollan.

Andrea Tákats, investigadora de la Universidad Autónoma de Entre Ríos, recomienda varias acciones, entre ellas, continuar con el programa de sensibilización ambiental que se lleva a cabo en la Reserva y/o el programa de educación ambiental de la Dirección de Ambiente del municipio; colocar cartelería explicativa en la que se indique el comportamiento adecuado dentro del sitio y demarcar las áreas y senderos de uso público, a fin de diferenciar aquellas destinadas a la conservación e investigación científica.

Asimismo, es preciso avanzar en la reducción de los riesgos ambientales identificados –la caza y pesca furtiva, la extracción de leña, la presencia de animales domésticos y el avance de especies invasoras– a través de la incorporación de una mayor cantidad de personal municipal y provincial que controle y cuide la Reserva, en articulación con otras instituciones próximas.

Por último, es importante observar aspectos relativos a la gestión responsable del agua y conservación de la energía a partir de la implementación de interruptores de agua o luz, y/o la incorporación de cartelería orientada a la sensibilización de los visitantes.

Según explican, Toselli y Takáts, las recomendaciones ya fueron transferidas oportunamente a las autoridades locales. Uno de los avances logrados durante 2017 ha sido la conformación de la Mesa de Gestión de la Reserva Natural Las Piedras, con la coordinación del Municipio de Gualeguaychú. Su objetivo central es elaborar un plan para el uso y manejo sustentable del sitio.

Este trabajo de investigación fue desarrollado por la USAL, la UADER y la UFSM de Brasil, en el marco de una red que tiene por objetivo consolidar un espacio de estudio e intercambio de experiencias relacionadas con la aplicación de instrumentos que permitan evaluar y medir la sostenibilidad sociocultural, ambiental y económica en sitios turístico-recreativos, especialmente emplazados en áreas naturales y rurales.

Fuente: Argentina Investiga | Universidad del Salvador – Facultad de Historia, Geografía y Turismo