Lunes 16 de Julio del 2018 - 19:05

Se cumplen 41 años de la Guerra de Ogaden

El conflicto de Ogaden estuvo enmarcado en el contexto de la Guerra Fría, en el que EE.UU. y la URSS pugnaban por el control hegemónico del planeta.

Este viernes se cumplen 41 años del inicio de la Guerra del Ogaden, un conflicto bélico ocurrido entre las naciones de Etiopía y Somalia por la disputa del territorio de Ogaden y que contó con el respaldo tanto de Estados Unidos (EE.UU.) como de la Unión Soviética (URSS).

La repercusión de este acontecimiento radicó en que estuvo enmarcado en el contexto de la Guerra Fría (1977-78) y fue un escenario más en el que se midieron las potencias que dominaban el sistema bipolar.

El conflicto inició oficialmente cuando fuerzas somalíes invadieron territorio de Etiopía, aprovechando un momento de debilidad en esta nación, aunque finalmente estas tropas invasoras serían expulsadas del territorio.

¿Qué ocurrió?

Tras los intentos de Cuba por evitar una guerra abierta entre ambas naciones, el mandatario de Somalia, Mohamed Siad Barre prometió a su homólogo etíope, Mengistu Haile Mariam, no atacar su nación y desconocer a la agrupación independentista prosomalí, Frente de Liberación de Somalia Occidental (FLSO).

Sin embargo Siad Barre incumplió su promesa y movilizó sus fuerzas hacia suelo etíope, aprovechando que las tropas de la nación invadida estaban diseminadas en varios frentes (especialmente contra grupos separatistas en las zonas de Eritrea y Tigré) y consiguió tomar la región del Ogaden.

Agentes externos que participaron

Ante la invasión, Haile Mariam pide ayuda a la comunidad internacional.

Pese a que las principales naciones contendientes en la guerra eran Somalia y Etiopía, estas estuvieron apoyadas por las dos principales potencias de la época. Mientras que EE.UU. respaldaba a Somalia, la nación invasora, la URSS hacia lo propio con Etiopía.

Asimismo, otros actores contribuyeron y apoyaron una u otra causa. Tanto Cuba como Yemen del Sur enviaron tropas para expulsar a los invasores, un total de 20.000 soldados (18.000 envió la isla latinoamericana y dos mil fueron mandados por Yemen).

En estas fuerzas no hubo bajas considerables por parte de los colaboradores. Fueron 163 los cubanos fallecidos y apenas 100 los muertos yemeníes.

Consecuencias y trascendencia

Sin embargo, en las naciones contendientes si hubo bajas. Al menos seis mil muertos por cada lado fue la consecuencia inmediata del conflicto que finalizó con la victoria etíope y la consecuente recuperación de su tierra.

En el contexto de la Guerra Fría, esto representó una nueva victoria para las fuerzas soviéticas sobre los norteamericanos y aumentó el rango de influencia de la nación socialista en África.

De esta manera, el principal perdedor de la contienda fue Somalia, quien no solo se vio vencida por su rival, sino que además nunca pudo recuperarse de la derrota, ya que luego de esta, se formaron grupos armados y emergió un clima de protesta generalizado en el país que lo condujo a su descomposición progresiva, bajo la rivalidad de distintas jefaturas clánicas que se disputaron el poder sin tregua.

En 1991 Barre fue obligado a exiliarse de la capital y, en un estado caótico, dos regiones aprovecharon la situación para declarar autonomía: Somalilandia y Puntlandia, aunque el primero es un Estado mundialmente no reconocido en el presente.

Fuente: Telesur