Jueves 20 de Septiembre del 2018 - 12:23

El placer secreto de Pacho O’Donnell

Una original exposición de platos intervenidos muestra una faceta oculta del reconocido intelectual y político. Podrá visitarse desde el 30 de agosto hasta el 23 de septiembre en el Centro Cultural Borges.

El jueves 30 de agosto, a las 19 horas, se inaugura en el Centro Cultural Borges la muestra “Un placer secreto”, colección de platos intervenidos por Pacho O’Donnell, con la curaduría de Rodrigo Alonso.

Se trata de una verdadera primicia ya que es la primera vez que esta destacada personalidad de la cultura argentina muestra al público el resultado de sus recientes incursiones en el mundo de las artes plásticas.

El punto de partida de estos trabajos son platos de barro comunes que, según O’Donnell, aparecen como consecuencia de su amistad y admiración por el artista uruguayo Carlos Páez Vilaró.

Sobre esos soportes, el artista ha aplicado pintura, escrito palabras o frases y adherido tornillos, bulones, tuercas, arandelas, eslabones de cadenas, relojes y llaves, entre otros objetos.

En palabras Alonso, “este material engarza múltiples connotaciones, tanto plásticas como emotivas. Por una parte, es una superficie utilizada por numerosos artistas modernos y contemporáneos, desde Pablo Picasso a Marta Minujin”.

“Por otra, remite a la práctica de la pintura de souvenirs, a esas reliquias exhibidas en las paredes de los hogares de antaño como ventanas abiertas a geografías lejanas, que muchas veces representaban lazos emocionales con antepasados y tradiciones”, añade el curador.

Y destaca que “hay otros dos objetos que suelen repetirse y que aportan unas remisiones específicas: los anteojos, por su relación con la mirada, y los relojes, en tanto representantes de la inexorabilidad del tiempo”.

“A partir de estos elementos se despliegan campos de relaciones que se plantean como una interpelación hacia el espectador. No hay en estas obras una mera investigación plástica, sino, por el contrario, un acontecimiento expresivo, comunicativo, a través del cual Pacho encuentra una nueva vía para ejercer la tarea constante de la interrogación”, completa.

Por su parte, O’Donnell reseña: “ya adolescente, en mi tiempo de hippie en Europa, compré un plato turístico que reproducía el don Quijote de Picasso. Mi primera compra de arte que cuidé obsesivamente a lo largo de mi viaje para que, inevitable, se rompiera al volver a Buenos Aires”.

“El trabajo con platos fue ocupando, a medida que los años pasaban, un espacio cada vez mayor en mi necesidad de expresarme. Es decir de buscarme y a veces encontrarme. Hoy mi placer secreto deja de ser secreto, empujado por amistades que me estimulan a superar prevenciones y mostrar el resultado de lidiar horas y horas con acrílicos, tornillos, poscas, pasadores, pinceles, cadenas, poxipol”, cierra el polifacético intelectual.

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Un placer secreto

Del 29 de agosto al 23 de septiembre

Centro Cultural Borges, San Martín esquina Viamonte

Lunes a sábado de 10 a 21; domingos y feriados de 12 a 21.-

Fuente: ANDigital